La selección brasileña sufrió mucho para avanzar a cuartos de final en 'su' Mundial definiendo ante Chile en la tanda de penales 3-2 (1-1) y nuevamente abrió interrogantes mayúsculos al repetir un juego deslucido y sin ingenio.
Brasil jugará en Fortaleza el 4 de julio contra el ganador del duelo que sostendrán a continuación Colombia y Uruguay en Río de Janeiro.
El portero Julio César salvó a Brasil en la tanda de penales y remendó lo que no hicieron sus compañeros, incluida la estrella Neymar, en el transcurso de los 120 minutos de un partido vibrante.
El astro Neymar fue efectivo en la ejecución de un penal clave, el quinto, pero solo eso y algunos destellos de su habilidad que este sábado no alcanzaron para torcer a una aguerrida selección chilena.
"Lloro de felicidad y porque Brasil está de fiesta", dijo el portero emocionado, quien detuvo dos disparos en la serie.
Pero quien no podrá llorar de alegría es el seleccionador Luiz Felipe Scolari ante la frágil demostración de sus dirigidos en el estadio Beira Río de Belo Horizonte.
La verdamarilla tendrá muchos problemas en sus próximos compromisos si no mejora un funcionamiento que mezcla más fuerza que fútbol, más ganas que elaboración de juego.
Ese flojo desempeño se pondrá en evidencia cuando se acallen las celebraciones de todo un país que espera ansiosamente la sexta corona, la primera en casa.
"Es un momento único en nuestras vidas", dijo al concluir el encuentro el capitán brasileño Thiago Silva.
Y Chile, que jugó de igual a igual contra el gran favorito, pudo haberlo ganado al minuto 89 cuando Pinilla estrelló el balón en el horizontal de Julio César y puso a 200 millones de brasileños al borde del ataque cardíaco.
"Tenemos que sentirnos orgullosos. Nos vamos con la cabeza en alto por el torneo que hicimos. Nos tocaron los cuadros más complicados del Mundial, Holanda, España y Brasil pero no fuimos inferiores a nadie", dijo el arquero y capitán Claudio Bravo, uno de los mejores de su equipo.
Las cuatro selecciones que abrieron la fase de octavos de final más Argentina, México y Costa Rica, que también avanzaron a octavos, marcan una supremacía latinoamericana en esta etapa del mundial.
América Latina es hasta ahora invulnerable para los equipos europeos que no han podido ganar ninguno de los seis Mundiales que se han disputado en la región.
Uruguay vuelve en un mundial al Maracaná 64 años después de haber logrado una conquista épica, con el reto de superar el mazazo recibido por la exclusión del Mundial de su ídolo, Luis Suárez, suspendido por nueve partidos oficiales con su selección por morder al defensa italiano Giorgio Chiellini.
El duro castigo indignó y abroqueló a los uruguayos, incluido su presidente José Mujica, en defensa del goleador celeste, a quien la FIFA le prohibió además realizar cualquier actividad vinculada con el fútbol por cuatro meses.
No hay comentarios:
Publicar un comentario